TRES CONSEJOS PARA UN CORAZÓN SALUDABLE

La ingesta excesiva de azúcar es la adicción que causa más daño. El consumo de grasas y sal también están en la lista.

La hipertensión arterial es uno de los factores más importantes en el desarrollo de las enfermedades aterosclerótica que puede afectar al corazón y también al cerebro.

La incidencia que tiene la sal en la hipertensión ha ido cambiando con el tiempo. Existe un cambio de paradigma respecto de la idea de que es perniciosa. Lo que necesitamos de sal para mantener el cuerpo en buenas condiciones es bastante poco.

el mayor problema de la sal está en los alimentos procesados y la sal de mesa que es casi 100% cloruro de sodio. La sal marina o sales naturales poseen una serie de otros minerales que parecen no ser tan dañinas en poca cantidad, no hay que olvidar que la hipertensión también está relacionada con el déficit de potasio.

El problema más grave para la salud está probablemente en el azúcar, producto que junto con la sal también está concentrado en los alimentos procesados, “mientras menos procesado, menos dañino”

¿Qué hacer para cuidar el corazón?

  1. En primer lugar, saca la sal de la mesa. Dejarla sobre ella en el momento de las comidas sólo provoca que se le agregue más sal al plato, aunque no lo necesites.
  2. Aumenta la ingesta de frutas, pero sin exagerar ya que la fruta es rica en fructosa y en exceso también incrementa el riesgo de desarrollar obesidad, hipertensión y todos los efectos negativos del azúcar.
  3. Agrega a tu dieta los vegetales verdes y en lo posible consumirlos crudos porque la cocción provoca que pierdan vitaminas.